Consensuar y disentir en un modelo de democracia contestaria

  • María G. Navarro Consejo Superior de Investigaciones Científicas

Resumen

La relación existente entre la necesidad de garantizar la distribución de información en las fases de la deliberación y la superación de lo que Dryzeck (2001) denominó la constricción de la economía deliberativa tiene una relación directa con la propensión de proponentes y oponentes a presentar y agregar información de manera diferente, plural. En este artículo se describen los rasgos más sobresalientes del giro deliberativo con el propósito de defender que dicha propensión no es de naturaleza individual. La evolución del espacio público en la ciencia y en la política son ejemplos paradigmáticos en los que apreciar que la deliberación individual, e incluso la mera agregación de opiniones, solo se interpretan consistentemente si se enmarcan en un contexto de prácticas colectivas e instituciones sociales encaminadas a defender la tolerancia hacia posiciones, creencias e interpretaciones diferentes cuando no enfrentadas. Aquí se sostiene que el denominado modelo de democracia deliberativa contestaria contribuye a la adquisición de conocimiento precisamente porque fomenta una pluralidad de estados epistémicos asociados a las acciones de consensuar y disentir.